En este diseño, la sabana africana es sustituida suavemente por la serena belleza del Pacífico Central, un sueño de arquitectura contemporánea que se hace eco de la tranquilidad y plenitud de la naturaleza y el paisaje.
Clientes acostumbrados a la amplitud visual del espacio han elegido una ubicación frente al mar como vínculo de paz y espiritualidad, centrando así sus energías en disfrutar de la vida y de todos sus placeres mediante la interacción del espacio arquitectónico con el entorno.
La génesis del proyecto surge de la visión de crear un entorno que evoque la convivencia entre amigos y familia como eje central mediante la interacción de grandes espacios sociales que se funden con la riqueza natural del lugar.
Estos espacios están pensados para disfrutar del desayuno frente al mar o de una copa de vino al atardecer, de una tarde de piscina con los nietos o de una barbacoa con los amigos.
Durante el proceso de diseño, incluso con la diferencia de idiomas y culturas, la comunicación no fue un impedimento para el desarrollo del proyecto.
La visión del cliente, la belleza natural del lugar y el ilimitado potencial de ideas han contribuido a un proceso creativo que ha enriquecido el diseño, dando como resultado un proyecto que es fuente de gran satisfacción y alegría.